• UPTA proyecta más de 30.000 nuevos autónomos extranjeros en los próximos cinco años y considera su incorporación esencial para el crecimiento económico y el futuro del medio rural andaluz

El trabajo autónomo en Andalucía está experimentando una profunda transformación. El análisis realizado por UPTA España sobre los dos últimos años muestra que el crecimiento de las personas extranjeras que desarrollan una actividad por cuenta propia se ha convertido en uno de los principales motores del trabajo autónomo andaluz.

En apenas dos años se han incorporado 11.347 trabajadores autónomos extranjeros, al pasar de 64.348 en agosto de 2024 a 75.695 en 2026, lo que supone un crecimiento del 17,6%. Actualmente, representan ya el 12,6% del total de trabajadores autónomos de Andalucía.

Para UPTA, estos datos confirman que el emprendimiento extranjero ha dejado de ocupar un papel secundario dentro del trabajo autónomo andaluz.

UPTA proyecta más de 106.000 autónomos extranjeros en Andalucía en 2031

UPTA ha realizado una proyección para los próximos cinco años tomando como referencia la evolución registrada y aplicando un escenario prudente de crecimiento medio del 7% anual.

Con esta hipótesis, Andalucía podría pasar de los 75.695 autónomos extranjeros actuales a aproximadamente 106.200 en 2031. Esto supondría incorporar alrededor de 30.500 nuevos trabajadores autónomos extranjeros, cerca de un 40% más que en la actualidad.

El escenario estimado por UPTA sería el siguiente:

2026 — 75.695
2027 — 81.000
2028 — 86.700
2029 — 92.700
2030 — 99.200
2031 — 106.200

UPTA considera, además, que el fuerte incremento registrado en 2026 debe analizarse teniendo en cuenta el proceso extraordinario de regularización. A 31 de agosto, cerca de 340.000 personas procedentes de este proceso estaban ya afiliadas a la Seguridad Social y 16.912 de ellas lo estaban como trabajadores autónomos.

Un emprendimiento cada vez más diversificado

La transformación también se observa en las actividades económicas en forma de diversificación. El emprendimiento extranjero ya no puede asociarse exclusivamente a la hostelería, el comercio o la construcción.

En Andalucía, las personas extranjeras representan ya el 17,6% de los trabajadores autónomos de la hostelería, el 13% del comercio y el 12,3% de la construcción.

Esta transformación adquiere especial relevancia desde una perspectiva territorial. El medio rural andaluz afronta en los próximos años el envejecimiento de sus trabajadores autónomos, la falta de continuidad de numerosos pequeños negocios y las dificultades para mantener actividades y servicios básicos en municipios con poca población. En este contexto, la incorporación de población extranjera al trabajo y al emprendimiento puede desempeñar un papel fundamental.

Los datos generales del mercado laboral muestran ya una elevada presencia de trabajadores extranjeros en actividades estrechamente ligadas a muchas economías rurales. En agosto de 2026 representaban, en el conjunto de España, el 28,1% de los afiliados en Agricultura y el 39,2% en el Sistema Especial Agrario. Su peso alcanzaba también el 27% en Construcción y el 33,6% en Hostelería.

Para UPTA, el siguiente paso debe ser favorecer que parte de esta incorporación al mercado laboral pueda transformarse, cuando exista vocación y viabilidad económica, en emprendimiento y trabajo autónomo estable, especialmente en el medio rural. La organización considera que los trabajadores autónomos extranjeros serán esenciales para el desarrollo de estos territorios durante la próxima década y reclama políticas específicas que faciliten su establecimiento.

Emprendimiento, integración y convivencia

UPTA considera necesario diseñar una estrategia específica de emprendimiento extranjero, especialmente dirigida a municipios rurales y actividades con dificultades para encontrar continuidad. Esta estrategia debería incorporar formación, acreditación de competencias, asesoramiento especializado, financiación, acompañamiento durante los primeros años de actividad y mecanismos que conecten a potenciales emprendedores con negocios viables cuyos titulares estén próximos a jubilarse. El relevo generacional debe formar parte de esta estrategia como una de sus oportunidades, pero no como su única finalidad.

El presidente de UPTA España, Eduardo Abad, señala que “los números hablan por sí solos. En solamente dos años tenemos más de 11.000 autónomos extranjeros más en Andalucía y podemos superar los 106.000 en los próximos cinco años. Estamos ante una transformación extraordinariamente importante del trabajo autónomo andaluz”.

Abad considera que “Andalucía necesita aprovechar todo este potencial emprendedor. Necesitamos personas que quieran poner en marcha actividades económicas, pero también personas dispuestas a mantener negocios que funcionan y que corren el riesgo de desaparecer simplemente porque no encuentran continuidad”.

Para el presidente de UPTA, este papel será especialmente importante en el medio rural: “En muchos pueblos no estamos hablando únicamente de salvar un negocio. Estamos hablando de mantener abierto el bar, la tienda, el taller o determinados servicios que hacen posible que la gente pueda seguir viviendo allí. Los nuevos emprendedores extranjeros pueden ser esenciales para mantener vivos nuestros pueblos”.

Abad añade que “tenemos que dejar de contemplar la inmigración exclusivamente como una fuente de trabajadores por cuenta ajena. Hay miles de personas que tienen capacidad, experiencia y voluntad para emprender. Facilitarles formación, financiación y acompañamiento también significa crear riqueza, fijar población y favorecer la integración y la convivencia”.