- El comercio autónomo andaluz ha perdido más de 10.000 afiliados desde 2021
- UPTA alerta del impacto de la desaparición del pequeño comercio en barrios, pueblos y municipios de menor dimensión
El Observatorio Económico del Trabajo Autónomo de UPTA España alerta de la profunda transformación que puede sufrir el mapa comercial de Andalucía durante la próxima década. A tenor de los datos disponibles y de mantenerse la evolución registrada en los últimos años, la comunidad podría perder más de 25.000 trabajadores autónomos del comercio hasta 2036.
El cambio ya está en marcha. Andalucía cerró 2021 con 149.533 trabajadores autónomos en comercio y reparación, mientras que al finalizar 2025 quedaban 139.455. En apenas cuatro años se han perdido 10.078 autónomos, un 6,7% del total.
La caída porcentual es ligeramente inferior a la registrada en el conjunto de España, donde el comercio autónomo se ha reducido un 7,2% durante el mismo periodo. Sin embargo, el volumen de la pérdida sitúa a Andalucía ante una transformación de enorme dimensión: más de 10.000 pequeños comerciantes han desaparecido de las estadísticas de afiliación en solo cuatro años.
De mantenerse el ritmo observado durante estos años, Andalucía podría perder alrededor de 25.000 autónomos del comercio durante la próxima década, situándose en el entorno de los 114.000 afiliados en 2036.
Para UPTA, estas cifras anticipan un cambio estructural del modelo comercial andaluz, con importantes consecuencias económicas, sociales y territoriales.
El comercio de proximidad, clave para barrios y pequeños municipios
La pérdida de comercio autónomo adquiere una dimensión especialmente preocupante por la extensión y diversidad territorial de Andalucía y por el papel que los pequeños negocios siguen desempeñando tanto en los barrios de las grandes ciudades como en cientos de municipios.
El pequeño comercio no representa únicamente una actividad económica. Tiendas de alimentación, establecimientos especializados y otros negocios de proximidad forman parte de la red de servicios que sostiene la actividad cotidiana de pueblos y barrios.
En los municipios de menor dimensión, cada cierre puede significar también la desaparición de un servicio y obligar a sus habitantes a desplazarse a otras localidades. En las ciudades, la pérdida continuada de establecimientos independientes reduce la actividad comercial de determinadas calles y barrios y favorece una mayor concentración del consumo.
La reducción del comercio de proximidad amenaza así con alimentar un círculo especialmente preocupante: menos comercio significa menos servicios y menor actividad; esa pérdida de actividad reduce las posibilidades de supervivencia de los negocios que permanecen abiertos y favorece una concentración cada vez mayor del consumo.
Para UPTA, preservar el pequeño comercio debe formar parte de cualquier estrategia dirigida a mantener la actividad económica y la vitalidad de los municipios, pueblos y barrios andaluces.
El pequeño comercio pierde terreno y los grandes operadores crecen
La situación de Andalucía se produce dentro de una transformación mucho más amplia del modelo comercial español. Mientras España perdió 55.597 autónomos del comercio entre 2021 y 2025, las grandes estructuras comerciales continuaron aumentando su capacidad de venta. La gran distribución alcanzó una facturación agregada superior a los 50.000 millones de euros, con un crecimiento del 4,75%, y sumó 222 nuevos establecimientos.
Al mismo tiempo, el comercio electrónico en España ha pasado de superar los 57.700 millones de euros de facturación en 2021 a más de 114.800 millones en 2025. En apenas cuatro años, el canal digital prácticamente ha duplicado su volumen de negocio mientras desaparecían decenas de miles de trabajadores autónomos del comercio.
El resultado es un mercado con menos pequeños operadores independientes y un peso cada vez mayor de las grandes estructuras comerciales y de los canales digitales.
Para UPTA, España no se enfrenta únicamente a la desaparición de miles de pequeños negocios. Está cambiando quién vende, dónde se vende y qué operadores concentran una parte cada vez mayor del mercado, una transformación que también está modificando el mapa comercial de Andalucía.
Un modelo comercial que también ha cambiado nuestras ciudades
Durante las últimas décadas se ha producido una profunda transformación del modelo comercial y urbanístico. La expansión de grandes complejos comerciales en las periferias ha concentrado en un mismo espacio comercio, restauración, ocio, entretenimiento y grandes zonas de aparcamiento, generando una enorme capacidad de atracción de consumidores.
Una parte importante de la actividad comercial y del ocio se ha desplazado así fuera de las calles y barrios tradicionales, mientras el pequeño comercio ha tenido que competir con estructuras capaces de concentrar prácticamente toda la experiencia de consumo en un único espacio.
A este proceso se suma el fuerte crecimiento del comercio electrónico. El resultado comienza a ser visible en numerosas ciudades y municipios andaluces: menos establecimientos independientes, pérdida de actividad comercial en determinadas calles y barrios y una progresiva concentración del consumo en grandes operadores y canales digitales.
Para el presidente de UPTA España, Eduardo Abad, “Andalucía ha perdido más de 10.000 autónomos del comercio en apenas cuatro años. Si esta tendencia continúa, podemos encontrarnos dentro de una década con más de 25.000 pequeños comerciantes menos. Durante años lo moderno fue llevar comercio, restauración y ocio a grandes complejos en las periferias. Creamos auténticos parques temáticos del consumo y vaciamos de actividad nuestras calles y barrios. Ahora estamos pagando las consecuencias.”
Abad alerta también del impacto territorial de esta transformación: “Cuando cierra un comercio en un pequeño municipio muchas veces desaparece también un servicio, pero cuando desaparecen los comercios de un barrio también estamos perdiendo vida en nuestras ciudades. El problema afecta al mundo rural y al urbano. Esto sí debe ser una prioridad: salvar el comercio de nuestros barrios, de nuestras calles y de nuestros pueblos. Andalucía no puede asumir como inevitable la pérdida de más de 25.000 autónomos del comercio durante la próxima década”.