- No obstante, el comienzo de la temporada alta en Andalucía marca el crecimiento del trabajo autónomo.
- La industria manufacturera y los sectores tradicionales continúan en retroceso.
- Andalucía alcanza los 593.806 afiliados al RETA en marzo de 2026.
El mes de marzo ha finalizado con un comportamiento positivo en la afiliación al Régimen Especial de Trabajadores Autónomos (RETA), alcanzando un total de 3.425.882 afiliados, lo que supone un incremento de 6.009 autónomos en el último mes y más de 42.900 activos respecto a marzo de 2025. La Comunidad andaluza cierra el mes de marzo con un total de 593.806 afiliados al RETA lo que supone un incremento de 1.603 autónomos en el último mes.
El crecimiento del último mes se concentra principalmente en sectores afectados por el inicio de la temporada alta en la comunidad: la Hostelería (58.094) y la Construcción (58.312) con aumentos de 470 y 413 respectivamente.
No obstante, más allá de la evolución mensual, los datos reflejan con claridad una transformación estructural del trabajo autónomo: Andalucía avanza hacia un modelo más cualificado, donde las actividades vinculadas al conocimiento y los servicios profesionales ganan peso frente al retroceso progresivo de los sectores tradicionales. Así, las Actividades Profesionales, Científicas y Técnicas, que suman 196 nuevos autónomos, alcanzando los 53.245 afiliados, las Actividades Sanitarias y de Servicios Sociales, con 105 afiliados más (26.282), y la Educación, que crece en 78 autónomos (17.785).
Por el contrario, los sectores tradicionales continúan mostrando un comportamiento negativo, presentando la mayor pérdida de afiliación el Transporte, que desciende en 148 autónomos (32.100) y la Agricultura, ganadería, silvicultura y pesca que pierde 146 (62.060) . La Industria Manufacturera también registra un descenso de 2 afiliados (30.709) y el Comercio gana sólo 10 afiliados en marzo, situándose en 126.078.
Esta evolución pone de manifiesto un problema estructural cada vez más evidente: la falta de relevo generacional en los sectores tradicionales, donde el envejecimiento del colectivo y la escasa incorporación de jóvenes autónomos están provocando una pérdida progresiva de actividad.
Para Eduardo Abad, presidente de UPTA, “la realidad del trabajo autónomo en España está cambiando: cada vez hay más profesionales altamente cualificados apostando por el autoempleo. Una transformación que refleja talento, innovación y nuevas formas de trabajar. Estamos ante la consolidación de un nuevo modelo de trabajo autónomo más especializado y con mayor valor añadido. Sin embargo, este cambio también pone de relieve los problemas estructurales de los sectores tradicionales, donde la falta de relevo generacional amenaza su continuidad”.