La Unión de Profesionales y Trabajadores Autónomos (UPTA España) muestra su profunda preocupación ante la escalada del precio de los carburantes y de la electricidad tras el agravamiento de la crisis internacional en Oriente Medio. Desde la organización denunciamos que tanto las grandes petroleras como las grandes compañías eléctricas están trasladando al consumidor incrementos de precios que no siempre se corresponden con los costes reales de adquisición de la energía.

Según los datos del sector, una parte importante del combustible que actualmente se está comercializando en las estaciones de servicio fue adquirido antes del agravamiento del conflicto internacional entre Estados Unidos, Israel e Irán. Sin embargo, el precio en surtidor ha aumentado de forma notable, superando en algunos casos el 20% respecto a los niveles previos al inicio de las tensiones.

Desde UPTA consideramos que este comportamiento resulta especialmente perjudicial para autónomos, transportistas, repartidores, agricultores y miles de profesionales por cuenta propia que dependen de su vehículo o del consumo energético para desarrollar su actividad económica. La subida de los carburantes y de la electricidad impacta directamente en los costes de producción y reduce el margen de miles de pequeños negocios.

La organización considera que es irresponsable y antipatriótico que grandes empresas energéticas, muchas de ellas cotizadas en el IBEX, aprovechen un contexto de crisis internacional para obtener beneficios extraordinarios mediante subidas especulativas de precios.

UPTA pide al Gobierno de España que actúe con firmeza ante posibles prácticas injustas y oportunistas que distorsionan el normal funcionamiento de la economía y trasladan el peso de la crisis a los trabajadores autónomos.

Distribución aproximada del precio del carburante

El precio final del carburante incluye una importante carga fiscal. En España, el combustible está gravado principalmente por el IVA (21%) y el Impuesto Especial de Hidrocarburos.

En términos aproximados, de cada 100 euros pagados en carburante la distribución sería la siguiente:

Precio del carburante (por cada 100 €)

Coste del producto, refino,

transporte y margen empresarial ███████████████████████████ 54€

Comunidades Autónomas             ██████████████████████        26€

Estado (Gobierno central)        ████████████████              19€

Entidades locales               █                            1€

En total, alrededor del 46-47% del precio final del carburante corresponde a impuestos, de los cuales una parte importante termina en las arcas de las comunidades autónomas y del Estado.

Distribución aproximada de la factura eléctrica

La factura eléctrica también incorpora distintos conceptos fiscales y regulados que influyen de forma directa en el precio final que pagan autónomos y ciudadanos:

Composición media de una factura eléctrica (por cada 100 €):

Coste de generación y margen

de las compañías eléctricas       ███████████████████████        42€

Costes regulados del sistema

(redes, renovables, etc.)        █████████████████              33€

Impuestos (IVA y electricidad)  ██████████████                 21€

Otros conceptos                 ████                           4€

Entre los principales impuestos que afectan a la electricidad se encuentran:

  • IVA (21%)
  • Impuesto sobre la Electricidad
  • Tasas reguladas vinculadas al sistema energético

Para la organización resulta imprescindible abrir un debate serio sobre la fiscalidad energética y sobre el comportamiento de las grandes compañías energéticas en momentos de crisis internacional.

UPTA reclama:

  • Mayor transparencia en la formación de los precios de carburantes y electricidad.
  • Supervisión por parte de los organismos de competencia para evitar posibles prácticas especulativas.
  • Medidas temporales de alivio fiscal para autónomos y sectores profesionales dependientes del transporte y de la energía.
  • Evaluar la posibilidad de limitar beneficios extraordinarios de grandes compañías energéticas en contextos de crisis internacional.

El presidente de UPTA, Eduardo Abad, ha señalado que “ni los autónomos ni los trabajadores que necesitan de sus vehículos para poder desarrollar su trabajo podemos ser quienes paguemos la desmesurada avaricia de las empresas energéticas españolas. Pedimos al Gobierno que actúe con contundencia frente a estas prácticas empresariales que únicamente benefician la cuenta de resultados de un puñado de grandes empresas mientras miles de profesionales ven cómo aumentan cada día sus costes para poder trabajar”.