• El trabajo autónomo en Andalucía gana 151 trabajadores autónomos en agosto y registra 12.703 afiliados más que hace un año
  • UPTA alerta de que el pequeño comercio se encuentra en una situación límite y necesita medidas para frenar la pérdida continuada de negocios

La afiliación a la Seguridad Social en el Régimen Especial de Trabajadores Autónomos (RETA) cierra agosto con 600.993 afiliados en Andalucía, 151 más que en julio y 12.703 más que hace un año. La comunidad es la tercera que más crece dentro del conjunto nacional, donde el trabajo autónomo suma 1.067 afiliados durante el último mes.

No obstante, el comercio sigue presentando importantes señales de alarma, ya que pierde otros 274 trabajadores autónomos y cae hasta los 126.044 afiliados. La Hostelería también registra un importante descenso, con 143 afiliados menos y un total de 59.167. También retroceden la Educación, que pierde 107 autónomos y se sitúa en 16.844; la Industria Manufacturera, con 56 menos y 30.669 afiliados y las Actividades Sanitarias y de Servicios Sociales, que pierde 39 y cierra agosto con 26.308 trabajadores autónomos.

Frente a estas caídas, la Agricultura es la única actividad que registra un crecimiento significativo, con 274 nuevos afiliados, hasta alcanzar los 63.556. También avanzan las Actividades Profesionales, Científicas y Técnicas, que suman 84 autónomos y se sitúan en 53.107 afiliados, la Construcción que suma 88 y alcanza los 60.335 afiliados y el Transporte que con 22 nuevos afiliados cierra el mes con 32.124 trabajadores autónomos.

El comercio, en una situación límite

Para UPTA, la pérdida de actividad comercial tiene consecuencias especialmente graves en el medio rural andaluz, donde muchos pequeños establecimientos constituyen el único punto cercano de acceso a productos y servicios básicos. El cierre de un comercio no supone únicamente la desaparición de un negocio: también reduce los servicios disponibles, debilita la vida comunitaria y dificulta la permanencia de la población en los municipios más pequeños.

La organización considera especialmente preocupante que sectores tradicionales, intensivos en trabajo autónomo y fundamentales para la economía de proximidad, continúen perdiendo afiliados mientras el crecimiento se concentra fundamentalmente en determinadas actividades.

Eduardo Abad, presidente de UPTA España, señala que “el pequeño comercio lleva demasiado tiempo perdiendo autónomos y soportando unos costes que crecen mucho más rápido que sus márgenes. Si esta tendencia continúa, muchos negocios acabarán bajando definitivamente la persiana, con las consecuencias que eso tiene para la actividad económica y la vida de nuestros barrios y municipios”.

Abad añade que “el RETA mantiene una evolución positiva a nivel nacional y cuenta con más de 58.000 afiliados adicionales respecto al año pasado, pero no podemos quedarnos únicamente con la cifra global. El reto no es solo generar nuevas altas, sino conseguir que quienes ya están trabajando puedan mantener sus negocios”.