- Andalucía alcanza los 597.211 afiliados al RETA tras sumar 3.405 autónomos en abril.
- La región suma 9.833 afiliados en el último año.
Andalucía continúa mostrando una evolución positiva del trabajo autónomo en 2026, en contraste con la imagen de caída que trasladan algunas estimaciones. El mes de abril ha cerrado con 597.211 afiliados al Régimen Especial de Trabajadores Autónomos (RETA), tras sumar 3.405 nuevos autónomos en el último mes.
En términos interanuales, Andalucía registra un incremento de 9.833 afiliados respecto a abril de 2025, lo que supone un crecimiento del 1,66%, consolidando una tendencia sostenida al alza del trabajo por cuenta propia en la región.
El comportamiento por sectores refleja una evolución desigual, con un claro protagonismo de los servicios. La Hostelería lidera el crecimiento con 749 nuevos afiliados, alcanzando los 58.843 autónomos. También destacan los incrementos en Agricultura, Ganadería, Silvicultura y Pesca, que suma 663 afiliados (62.723), y en Construcción, con 635 nuevos autónomos (58.937). La Industria manufacturera registra un aumento de 275 afiliados (31.004) así como la Educación con 167 afiliados más (17.952) y el Comercio (126.141) que crece en 63mantienen una evolución positiva.
En sentido contrario, el Transporte pierde 183 afiliados, situándose en 31.917, y las Actividades profesionales, científicas y técnicas (52.664) registran un importante descenso de 581 autónomos en el mes. También las Actividades sanitarias y de servicios sociales presentan una ligera caída (-2), manteniendo no obstante su estabilidad.
La evolución reciente del RETA no deja lugar a dudas: el trabajo autónomo está creciendo. En lo que va de 2026, el sistema suma más de 34.000 afiliados a nivel estatal. Son datos oficiales de la Tesorería General de la Seguridad Social que reflejan afiliación real a final de mes, no estimaciones.
Sin embargo, la Encuesta de Población Activa (EPA) ha señalado una supuesta caída de más de 60.000 autónomos. Asumir este dato como una fotografía fiel del sector supone ignorar tanto la naturaleza de esta estadística como sus limitaciones. La EPA no mide afiliación real, sino percepciones sobre la situación laboral a partir de una muestra. Equiparar estas estimaciones con los registros efectivos del RETA distorsiona la evolución del colectivo. En un contexto de crecimiento sostenido, dar por buena una caída inexistente no solo es incorrecto, sino que proyecta una imagen completamente alejada de la realidad del trabajo autónomo en España.
Para Eduardo Abad, presidente de UPTA, “el trabajo autónomo no puede medirse solo con encuestas. Los datos de afiliación reflejan la realidad, no son estimaciones; todo lo demás es ruido. Resulta preocupante que se esté trasladando una imagen negativa del colectivo basada en cifras que no responden a esa realidad. Eso no ayuda ni a los autónomos ni a la toma de decisiones.”