La Unión de Profesionales y Trabajadores Autónomos (UPTA España) considera insuficiente la bajada del IVA de carburantes, electricidad y gas al 10%, al entender que apenas compensa el fuerte encarecimiento energético derivado de la crisis internacional provocada por la guerra en Irán.
La organización advierte de que las medidas aprobadas supondrán una reducción fiscal limitada y con escaso impacto real en el colectivo. En términos prácticos, la gasolina pasaría de 1,70 € a 1,54 €/litro y el diésel de 1,85 € a 1,68 €/litro, mientras que en electricidad y gas el ahorro apenas se percibe en las facturas de los pequeños negocios.
Desde UPTA recuerdan que ya trasladaron al Gobierno, hace dos semanas, un conjunto de propuestas dentro de un “Escudo Autónomo”, que incluía, entre otras medidas, una bajada directa de al menos 0,30 €/litro en carburantes y la aplicación de un IVA del 5% en electricidad, lo que habría supuesto un alivio real para los autónomos. Con las medidas actuales, la reducción fiscal apenas supone alrededor unos 0,20 €/litro, frente a un encarecimiento superior a los 0,48 €/litro en los últimos meses, por lo que muchos trabajadores por cuenta propia seguirán pagando el gasóleo cerca de 0,30 € más caro.
UPTA denuncia además que las empresas energéticas y distribuidoras continúan aplicando márgenes comerciales elevados, lo que reduce el impacto real de las rebajas fiscales y mantiene los costes en niveles inasumibles para miles de pequeños negocios.
La organización reclama medidas más contundentes y directas que protejan de forma efectiva al colectivo, entre ellas ayudas específicas, reducción de cotizaciones y medidas fiscales adaptadas a la realidad del trabajo autónomo. Asimismo, UPTA exige que los 20 céntimos adicionales de bonificación al combustible previstos para sectores como la agricultura, la ganadería, la pesca y el transporte se extiendan a todos los autónomos que utilizan su vehículo como herramienta de trabajo. Además, la organización subraya que las Comunidades Autónomas deben complementar las medidas estatales con ayudas adicionales que permitan contrarrestar el impacto económico de la crisis energética sobre el trabajo autónomo.
UPTA insta a los grupos parlamentarios a corregir esta situación durante la tramitación del decreto en el Congreso e incorporar el “escudo autónomo”, con medidas específicas que garanticen la viabilidad de miles de negocios.
Eduardo Abad, presidente de UPTA España, ha señalado que “las medidas aprobadas supondrán rebajas fiscales para todos los ciudadanos, pero no podemos olvidar que los autónomos somos uno de los sectores más directamente afectados por el encarecimiento de los carburantes y de la energía. Para miles de trabajadores por cuenta propia, el vehículo no es una opción, es una herramienta imprescindible para poder desarrollar su actividad. Las medidas adoptadas son positivas, pero claramente insuficientes para garantizar la viabilidad de muchos negocios. Es imprescindible ampliar las ayudas y aplicar soluciones más ambiciosas que alivien de verdad la situación de los autónomos que dependen diariamente de su vehículo para trabajar”.